Saliendo de casa.

Cuando comienza Enero hay millones de chicos intentando decidir qué estudiarán, en qué universidad y cómo van a lograr aprobar los exámenes de ingreso y todo el proceso que a veces resulta exhaustivo. Gracias a Dios yo ya pasé por eso y orgullosamente puedo decir que estoy en la universidad a la que anhelaba entrar. 

Salir de casa no es sencillo. No lo sabré yo que he tenido que pasar por enfermedades, escasez de dinero, falta de trabajo, muchísimo estrés y pocas horas de sueño completamente sola. Estar con tus padres es magnífico, el poder llegar a casa y siempre encontrar un plato de comida o una persona dispuesta a recibirte con una sonrisa en la cara, alguien que te ayude en caso de una emergencia o que te sostenga cuando sientes que los problemas te agobian. Pero absolutamente nada, nada se compara a vivir solo. Es una experiencia que nadie más puede otorgarte, más que tú mismo. Vivir solo es aprender a sobrevivir por tu cuenta, a comer atún los primeros días y luego decidirte a que debes aprender a cocinar porque comprar fuera resulta demasiado caro. Es atarte las manos en algunas salidas o decidir divertirte con amigos pero comer huevo con jamón por el resto de la semana. Es ir al supermercado y fruncir el ceño porque “¿cómo puede esto estar tan caro?”. Es comprar mucho de marcas no-tan-populares, manchar tu ropa de jabón y apestarla por no saber lavar bien en primera estancia. Es dormir tres horas y luego tener que levantarte a preparar aunque sea cereal con leche porque no quieres desmayar a mitad del día. Es comprar sopas maruchan cuando estás enfermo y agradecer que al menos el caldo está calientito y te hace sentir mejor. 

Es crecer. Madurar. Convertirte en un adulto cuando aún no estás preparado para serlo. Es conocer y tomar la responsabilidad de tu propia vida. Es tener carta blanca, luz verde, cero solicitud de permisos, comportarte como lo que eres: un ser pseudo-independiente (porque aún recibes apoyo de tus padres). Es añorar el hogar pero comenzar a echar raíces en esta nueva ciudad. 

Es una nueva vida. Una que todos deberían experimentar.